Se me derritieron los dedos cuando se mojaron con su saliva,
se me adormecieron los pies cuando se encontraron con su sonrisa
mientras me desnudaba su mirada, como si tuviera a la vista una nueva colina.
Se me entumecieron los labios cuando exloraron por debajo de la ropa,
se me cayeron los mil rastrojos de mis intentos por soltura y reposo
todo esto mientras me recorría entera su locura y arrebato por descubrirme el cuerpo
...este cuerpo mío.
Se me queda un recuerdo de como su espalda se clava en sus nalgas
de como su boca cabe en la mia..
de como sus manos descubren camino por el cuerpo sorprendido
entre canciones lejanas y caricias renovadas
Se me queda el recuerdo de su cuerpo tenso tras el orgasmo inevitable,
del mio por debajo, apuntando al cielo, muriendo por antojo
de que el suyo dure toda la vida
y de que los mios se te planten como la tinta
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